Muy buenas a todos, Paul al teclado.
Sí, lo sé. Llevo tanto tiempo sin escribir una entrada sobre Juego de Tronos (la vida me ha tenido ocupado, siento la tardanza) que ya no sé si me acordaré de cómo se hace. Pero es que el episodio que se ha emitido ayer, el penúltimo de la temporada, ha sido tan, tan grande, que tengo que intentarlo. Aunque no pueda estar a la altura. Como siempre, en este post habrá spoilers, si aún no has visto el capítulo no sigas leyendo.

